Mundo ficciónIniciar sesiónQuiero a este hombre y soy feliz porque él también me quiere. Por eso, no tenemos sexo, si no que, hacemos el amor. Esta forma exquisita de expresarnos con el tacto cuanto nos queremos, es un placer muy grande.
Los gemidos de ambos es algo que no sé puede ocultar y yo agradezco a Dios que haya colgado la llamada o vaya que vergüenza sentiría en estos momentos.— Esto es magnífico. — dice Eydran y yo de inmediato asiento de acuerdo.






