Paloma despertó en aquella habitación de hotel en la que una noche antes había derramado lágrimas de dolor. Un gruñido de panza le recordó que su pequeña tenía hambre, se levantó y aseo, bajo a desayunar al restaurant, después de eso salió de aquel hotel, había descansado lo suficiente y debía pensar claramente que era lo siguiente que haría.
Ubicaba bien las calles en donde estaba, a pesar de que habían pasado 5 años, aun recordaba las ocasiones en que ella y su amiga Regina, se escapaban del c