Después de darse cuenta de que era demasiado tarde para que buscaran a Guadalupe, tanto padre e hijo decidieron regresar a sus respectivos hogares. Estaban agotados, el día fue muy largo y había estado lleno de diversas emociones, Leonardo aun debía pensar como decirle a su madre que Guadalupe había desaparecido y que en el sepelio de Pietro ella no estaría.
Massimo por su lado, llego a la mansión de los Amato, encontrándose con la sorpresa de que Alessia había sido trasladada de emergencia al h