Luego de terminar de afinar algunos detalles sobre mi fortuna, tomé el teléfono y busco al contacto que cambiaría toda mi vida.
- ¿Pietro?
- Marco…
- ¿Qué sucede? Normalmente, no me llamas dos veces…
- Bueno… En realidad, tú me hablaste hace un momento… - Digo tratando de parecer sereno.
- ¿Qué te pasa?
- Sabes que te estimo como un hermano, ¿verdad?
- Si… Algunas veces cuando nos hemos visto y estamos ebrios, lo sacas a colación…
- Marco… Hay algo que debo preguntarte…
- ¿Estás sentimental?
- U