Guadalupe fue vistada por la Dra. Serra, ella había ido a visitarla en el hospital, su sorpresa fue mayúscula, la joven que ella conoció hacía 20 años atrás se veía básicamente igual, para ese entonces la vio como una pobre chiquilla abandonada.
Lamentablemente, hoy día seguía igual, su rostro mostraba la misma tristeza y soledad que en ese tiempo.
— Hola, Guadalupe, Priego… ¡Tanto tiempo sin verte!
— Dra. Serra…
— Veo que ahora eres Valeria Barzinni, ¿el apellido es de tu esposo?
— Sí…
— Han pa