Pietro salió de la habitación y se dirigió a su despacho, donde últimamente se la pasaba. Él trataba de fingir tener mucho trabajo para no pasar tanto tiempo con Celeste, ya que, al estar con ella, sentía culpa.
Pietro debía reconocer que, en un arranque de algo irresponsable, tomó una mala decisión y arrastró a la chica a una situación que la propia desconocía.
El hombre había ido un mes atrás a Italia, visito a escondidas a Guadalupe y supo que no había olvidado todo lo que sentía por ella, ad