Vicenzo y Marco se encontraban frente a la tumba de Valentina y el pequeño Pietro, la tarde era fría, ambos llevaban flores, miraban con nostalgia aquella placa envejecida por el tiempo, ambos estaban perdidos en sus pensamientos, ninguno decía nada. Ambos hombres luchaban con el cúmulo de emociones que traían dentro, una lágrima rodó por la mejilla de Marco, un doloroso recuerdo de su pasado llegó, un nudo en la garganta le impedía emitir palabra.
— Marco Barzinni… ¡Eres libre! Deja de cargar e