Rápidamente el fin de semana había pasado, era domingo por la tarde, los tres Barzinni esperaban con ansia en el aeropuerto la llegada del pequeño Gio y su nana, Camila. Después de recoger al pequeño Gio, irían por Emma Fiore, quien finalmente accedió a vivir con la familia Barzinni, Emma ya era una mujer mayor, Valeria no quería que viviera en su casa, aunque muy mona, pero no quería que viviera sola en Florencia.
Marco tenía muchos asuntos que arreglar; aun así, había abierto un hueco para rec