--- Bassano de la Grapa ---
Luego de un largo camino en auto, ya que 5 horas se hicieron 7, Celeste y Pietro por fin estaban llegando a la anhelada casa de la mujer. Celeste sintió una leve punzada, su jardín lucía descuidado, el esmero que estaba poniendo, arreglando esa casa, hoy día se veía pausado, medio sonrió y cruzo el jardín para entrar a casa, la cual, curiosamente despedía un calor tranquilizador.
- Celeste, ¿dónde está tu habitación? – preguntó Pietro con curiosidad.
- Está por aquí…