Luego de ver cómo Laura reaccionaba, Massimo se acercó a su hija, la abrazó y le dijo:
- Hija, sé que las cosas se ven mal, sé que lo que acaban de saber los deja consternados, pero no quisiera que te expongas a alguien de forma innecesaria.
- No, papá. Estamos hablando de mi hermano, antes de cualquier cosa, yo quiero conocer al supuesto padre de Paolo. Quiero conocerlo, verlo a la cara y saber quién demonios será el que vendrá a cambiar nuestro mundo.
- Hija…
- Sí, papá, porque Paolo es maduro