Marco Barzinni acababa de instalarse en una de las playas de Cancún. Federico había buscado una casa ubicada en el boulevard Pok-ta-pok en ese lugar.
El sitio tenía una agradable vista al mar y también un fuerte dispositivo de seguridad.
Era una enorme casa para un hombre tan solo, su llegada a la zona no pasó desapercibida. Había algunos residentes de la zona residencial, a quienes les llamó la atención la rapidez y el hermetismo con el que la mudanza se llevó a cabo.
La mayoría suponían que p