Salgo del baño y busco mi ropa, no esta ni en la sala, ni en el comedor, de seguro la deje en su habitación, pero él esta ahí. De acuerdo, vas a esperar a que él salga del cuarto, te vestirás y te iras de aquí.
- ¿por que tan quieta?- me susurran en el oído y pego un brinco del susto.
- ¡¿que te pasa?!- digo eufórica mientras me toco el pecho.
- ¿en que piensas? - pregunta este con una sonrisa de oreja a oreja.
- que me debo ir.
- te llevo
- no gracias, me voy yo sola caminando - lo evado-
- no