EZRA
— ¿Por cuánto tiempo estuvo el rastreador marcando en el mismo lugar? — pregunta Vadim
—Por unos 10 minutos, salieron de la casa de Rebeca, rodaron por una hora, se estancaron en esa dirección por minutos y desaparecieron—Le comento
—Debieron seguirlo — dice mientras mira a la carretera, ansioso.
—Era la intención, pero no sé, la casa se minó de policías, nos interrogaron y no nos podíamos mover, intentamos más de una vez lograr salir de allí para perseguirlo, pero esos malditos insistí