Capítulo XXVI ”Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”.
Jason.
Estaba viviendo la peor pesadilla del mundo, entre mis brazos, y como si fuera una película de terror, se encontraba la mujer de mi vida, desangrándose, después de haber sido apuñalada.
Las últimas palabras que me había dicho no me consolaban, me habían costado encontrarla, y aún más tiempo aceptar lo que sentía por ella, así que cuando vi llegar a los sanitarios me volví loco. No quería que nadie la tocara, en mi mente sentía que, si dejaba de abrazarla, la perdería para siempre.
Norman