Capítulo XX: La boda de hielo y fuego.
Kimberly.
Me dirigí directamente a la ducha, aunque mi cuerpo estaba totalmente adolorido, por la noche de pasión que había pasado con Jason, mi mente estaba aún peor. ¿Cómo se atrevía mi madre a presentarse en mi casa, y decirle a Jason que se fuera de mi vida? La mujer que nos había traicionado a mi padre y a mí. Que impuso, su manera de ver la vida, por encima de algo tan básico, como era darle la oportunidad que un padre y una hija se conocieran, me privó del amor de mi padre, cuando ella