Como puede, coloca mi cuerpo en al asiento del copiloto, me pone el cinturon de seguridad y luego cierra la puerta. Esto parece un sueño o quizas una pesadilla de la cual es dificil despertar. Observo mi entorno, la vestidura de los asientos parece ser de un material fino y no es para menos, la textura sobre mi piel es suave, siento pena ya que la tierra húmeda que había quedado impregnada sobre mi piel lo ha manchado todo a mi alrededor.
Alzo la vista hacia Aidan, quien se ha quedado al frente