Capítulo 29

Una mano, grande y pesada, envuelve mi muñeca con fuerza, la oprime a tal punto que tengo caminar para evitar que me corte la circulacion de la sangre. Levanto la vista y observo que no es la mano de Brian la que oprime mi piel con fiereza.

Se trata de un hombre robusto y calvo, tiene puesto una camiseta sin mangas de color blanca, puedo ver el porque logra arrastrar mi cuerpo, en comparación con el suyo, soy demasiado pequeña y débil como para poder hacer algo.

—¡Dejame!—alzo la voz, pero aque
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Lisette IslaUy menos mal Aidan la estaba observando y se dio cuenta que ése cerdo se lo llevó y llegó justo a tiempo
Escanea el código para leer en la APP