Que incomodo el momento en el que cruce el umbral y me tope directamente con Olesia, Corina, Sabrina y Sonia, todas mirándome fijamente con odio, la última tenía sus ojos llorosos, como marcas indiscutibles de que su teatro era muy honesto. Para aderezar este hermoso platillo había que destacar de manera magistral los moretones que tenía en su cuerpo, como no, opto por traer una camisa corta para que estos se vieran nítidamente, lo cual ya de por si destrozaba mi imagen delante de la mayoría, n