Mundo ficciónIniciar sesiónMis manos comienzan a sudar, mi corazón se acelera a mil por hora, mis ojos se achinan sintiendo como se nublan poco a poco. ¡Esta carta es del papi sexi!
Con ambas manos acurrucó este frágil y delicado papel, llevándolo a mi pecho, con la ilusión que sus palabras sean ciertas y no para manipularme a su antojo.
¿Por qu&eacu







