El lugar era increíble tenían que admitir, el sonido de las máquinas, el lugar todo con un toque de elegancia, con Melisa habían decidido llegar un poco tarde; aunque al principio le pareció una buena idea ahora le resultaba exasperante, Leah odiaba llegar tarde pero lo importante es que ya estaban allí, al llegar saludaron a Sasha quien la recibió de manera agradable, sin duda tenía su carisma.
—¡Bienvenidas, espero tengan una linda noche! — les dio la bienvenida con una gran sonrisa, se alejó