Se marchó rápidamente cerrando la puerta a sus espaldas. El hombre sonrió y se acercó peligrosamente, quedando cerca de ella cerró los ojos al sentir el suave aroma de rosas que su cuerpo desprendía. Sabía que se había dirigido de inmediato a la empresa luego que se marchara de casa, amaba el aroma que impregnaba su piel, era algo dulce y sutil.
—Hueles a rosa—, le dijo al percibir el suave aroma, Fabio sin poder resistirse unió sus labios con los de ella, robando un jadeo de su boca—. Estas he