—Te lo repite los amigos no se besan como nos hemos besado, no sienten esa pasión que corre por nosotros cuando nos acercamos cuando te toco cuando me tocas— dijo con voz entrecortada, con su dedo pulgar acaricio los labios rojos e hinchados de ella—, entonces, Leah me da una oportunidad a esto, a un posible nosotros.
Ella iba a replicar, pero colocó un dedo sobre sus labios para después darle un casto beso en los labios y con picardía y sensualidad dijo:
—Te prometo que no te arrepentirás.
—No