Paso sus manos por su rostro y luego con su dedo índice y el pulgar apretando el tabique de su nariz, y soltó un gran suspiro, tenía que hacerlo sino le atormentaría.
arrastró la silla hasta quedar a su lado aunque está no se percató de su cercana, él se permitió volver a oler esa rica fragancia que desprendía su cuerpo, movió su cabeza intentando quitar todo tipo de pensamientos, se acercó un poco más y dejó un beso en su cuello haciendo que Leah dejara de escribir y se sobresaltara en la sill