Ella le dio una última mirada antes de concentrarse en su trabajo.
Al escuchar el sonido del móvil, lo saco rápidamente de su maletín; dudo un momento en responder, pero al final tomo la llamada con una mueca.
—Hola, mamá — la castaña se preocupó al escucharla llorar del otro lado de la línea—¿Qué pasa?
Se escuchó un fuerte sollozo, y un murmullo de disculpas.
—Lo siento Leah, enserio —suplicó su madre, eso hizo aumentar la tensión en su cuerpo, ella solo pedía disculpas cuando estaba metida ha