Alondra no era tonta, ella sabía que Iker al igual que sus padres pertenecían a un club de bdsm. Ella no era tan ingenua como quería aparentar, por lo que sabía que mientras más alejara a su guapo esposo, más a salvo estaría su matrimonio. Ella erróneamente creía que la mujer que el quería pertenecía a ese mundo y por eso sentía celos.
Los celos de Alondra eran infundados y se debían a qué ellos no tenían intimidad. Con la reputación que tenía su esposo ella estaba más que segura de que él ten