El día había llegado.
Livia estaba lista.
Hoy marcaba el inicio de su misión personal—su lenta y cuidadosa huida. Quería liberarse de Damian sin destruir a su familia en el proceso. Y la única forma de hacerlo... era a través de Helena.
Según los chismes de las criadas y las publicaciones cuidadosamente seleccionadas en las redes sociales de Helena, la mujer parecía dulce, refinada—tal vez incluso amable.
Ojalá sea fácil de ganarse.
El plan de Livia comenzaba con un simple primer paso: reavivar