Mundo ficciónIniciar sesiónSOFIA
El aire en el estrecho pasillo estaba impregnado del olor a metal quemado y polvo de yeso.
Cada respiración sabía a hierro. Nos movíamos ahora por las arterias de servicio de la casa, los lugares donde el lujo se desvanecía para revelar la fría y austera estructura industrial del mundo de Dante. Las luces de emergencia se estaban apagando, parpadeando con un pulso lento y agonizante que nos sumía en la oscuridad total







