—Anda Leandro, vamos, te llevaré a tu casa.
—Quiero ver a Nicole, decirle cuánto la amo. —Dijo, arrastrando las palabras.
—Allá la verás, te estará esperando.
Con dificultad logró levantarlo, ella era alta, pero demasiado delgada.
—¿Tenías que tener tantos músculos? —Preguntó mientras se lo llevaba, justo ese día tenía que salir sin sus guardaespaldas.
Como pudo lo subió al auto, lo llevó hasta su mansión, una persona del servicio la ayudó a bajarlo.
Lo llevaron hasta su recámara, se quedo sola