Bruno escuchaba tranquilo a Leandro, imaginaba que tarde o temprano Sergio intentaría algo contra Nicole, Rina y Gío desde hacía tiempo la mantenían vigilada sin que ella estuviera enterada.
—No tienes que preocuparte por eso, los protegeré con mi vida, gracias por avisar.
Leandro apuro el resto de licor que quedaba en su vaso.
—Me voy, no quiero que mi padre sospeche que solo estoy fingiendo estar de su parte. —Estar ahí hablando con Bruno era demasiado incómodo, era el hombre que dormía al la