Cristina respiraba con dificultad, incapaz de completar una frase.
—No... no...
El timbre del teléfono sonó, rompiendo la atmósfera íntima.
—El teléfono... el teléfono...
Era como si hubiera encontrado una tabla de salvación. Cristina movió la cintura, intentando escapar de la embestida de Paolo.
—No voy a contestar, nada es más importante que esto. —Él aceleró sus movimientos.
Ella suspiró con resignación, mientras su cuerpo se adaptaba al ritmo cada vez más rápido. El timbre cesó por un momen