Regina
Sigo pensando que Irina me mira demasiado extraño, pero qué más da eso cuando ahora lo único en lo que puedo pensar es en que me he aferrado completamente a Nikolay. No sé por qué tuve que decirle eso hace dos días, realmente no quería que se fuera y me preocupa, pues quizás por el embarazo estoy demasiado emocional.
—¿Quieres ir fuera? — Irina me mira desde el otro lado de la cocina — : tengo que ir por unas cosas al supermercado.
—No, realmente me duelen mucho los pies, paso un dedo po