Nikolay
No tardo mucho en ver la bengala surcar el cielo, me siento más calmado ahora que sé que ella está a salvo lejos de aquí. Escucho también unos pasos apresurados por las escaleras, me pongo en alerta competente enfocado en esta misión, pero nadie viene directamente a mi puerta.
—Señor, alguien lanzó una bengala en medio del mar — gritan en algún lugar al otro lado de la puerta — : no fue cerca de aquí, pero pensé que debía saberlo.
—¡No me llames para estas tonterías! — reconozco la voz