-No te preocupes querida que la vida es realmente muy justa dijo – Continuó Lidia mientras sujetaba la barbilla de Amelia con mucha fuerza – ya la vida misma se encargará de quitarte de mi camino porque en este mundo después de todo si hay justicia.
Amelia estaba ejerciendo de todas sus facultades para no tirar toda su actuación al piso. Mientras Lidia reía llena de malicia, le daba tanto gusto ver a Amelia en esas condiciones, completamente en sus manos, ella podría hacer lo que quisiera en es