Wanda se quedó fijamente mirando al hombre que tenía frente a ella, él tenía una expresión suave y delicada. Era sin dudas un hombre muy guapo y además de todo era joven. Wanda se preguntó como era posible que fuera tan bello y malvado al mismo tiempo y ¿Cómo podía alguien tan joven haber adquirido tanta maldad?
- ¿Acaso te gusto? – preguntó el hombre con una leve sonrisa en sus labios - ¿Por qué me miras tanto?
-Solo me preguntaba como puedes ser tan malo si aun eres tan joven – dijo ella con