El mesero terminó de servirle y luego se fue, Amelia y Wanda se miraban directamente a los ojos sin saber que más decir. Ambas estaban perplejas por la situación, Wanda no podía entender cómo fue que Amelia se habia convertido en culpable de su propia desdicha y Amelia no podía creer que habia sido tan tonta como para creer en las palabras de Natalia.
Ellas se tomaron un tiempo para asimilar lo que estaba pasando en ese momento, hasta que Wanda tuvo que preguntar.
-No puedo entender como es que