Después de unas nueve horas de vuelo el avión al fin aterrizó en una pequeña isla. Parecía el paraíso. Amelia pensó que ese era el lugar más hermoso que ella había visto en su vida.
En cuanto salieron del avión fueron recibidos de una manera muy especial por las personas del lugar, pareciera que estaban recibiendo a los reyes de España. Amelia estaba estupefacta con lo bello de todo el lugar. Ángel la condujo a un auto que estaba preparado para ellos y Amelia ni siquiera notó que él había cruza