50. En nombre del amor
Al Bacco y Verónica quedarse a solas inicialmente se quedaron en silencio, el tomo un mechón de su cabello para retíralo de su cara y poder acariciar el contorno de esta en libertad, aun cuando se notaba el malestar en su cara no dejaba de ser increíblemente hermosa para él, —¿Te sientes bien?
—Si, un poco cansada nada más.
—¿Quieres beber algo o comer?
—No, solo quédate aquí conmigo, te he extrañado tanto—, él la abrazó con ternura y le dio un beso corto en los labios.
—¿Pensabas vivir todo es