42. Un error imperdonable
Luego de la conversación Verónica se sentía aliviada, en los próximos días lograría finalmente su libertad y organizaria sus metas y prioridades, mientras subía despacio las escaleras pensaba en todas las oportunidades que finalmente se sentía en derecho de realizar, pero lo más importante era que le daría un hogar lleno de amor a su hijo.
—¿Cómo te fue amiga?
—Pues increíblemente entendió mi posición y también en la que pone a su pareja, total ellos tampoco pueden vivir su amor con libertad.
—