Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnya y Sam regresaron a la mansión. No mencionaron nada de lo sucedido, Sam lo había querido así. Iba a esperar el momento preciso para hablar, y reclamar si era necesario. Esperaría a observar el proceder de Vlad. Él siguió sin comentarle sobre la cena y, cuando llegó el día sábado, salió bien temprano de la mansión. “Tengo algunos asuntos que atender”, dijo él, dándole un beso en la mejilla.
Asuntos que atender con un enorme busto, completó mentalmente Sam.<







