55/ Era piedad...
30 de agosto de 2021.
Narrador omnisciente
Sus pasos cubiertos por esos tacones altos se escuchaban por todo el calabozo. Ese sonido tan conocido ya no alteraba ni ponía alerta a los dos hombres, quienes, al despertar, al segundo día de haberlos encerrado, unieron los puntos y sacaron sus propias conclusiones.
Primero se negaron a creerlo, pero luego, cuando ella los fue a visitar, no les quedó más remedio que aceptarlo: Seyra Holmström había orquestado todo. Ella asesinó a su jefe. Siempre fu