Capítulo 42; El sufrimiento de un corazón.
Ahtziry observó como el último paciente salía del consultorio con la mirada fija en los papeles que llevaba en las manos.
—Es el último, ¿cierto?— preguntó a la enfermera sentada en el sencillo escritorio.
—Así es, puede pasar— Ahtziry sonrió dulcemente, agradecía a Alá poder compartir aquella hora con Hassan, aunque él siempre aseguraba que no era necesario, no entendía todo lo que despertaba en ella. Llamó suavemente a la puerta y después de un "Adelante" se animó a entrar. Él escribía sobre