FRANCO
Seis meses después que Eleonor se había ido conoció a una chica.
Y ahora tenía seis meses saliendo con ella.
Su nombre era Marcela y era alguien con quien podía ser él mismo. No podía decir que estaba enamorado pues su corazón latía el nombre de su princesa diabla, no el de otra mujer, sin embargo, él estaba dispuesto a ignorarle, de todas formas, ella seguía en París.
Luego de pasar la noche con Marcela y su hijita de cuatro años en su casa, fue directo a ver a su manager, el padre d