Pero Mónica no se molestó; al contrario, sonrió y dijo:
—Carolina, el mes que viene me comprometo. Tienes que venir. Somos colegas, al final, no hay nada que no se pueda dejar atrás.
Carolina se sorprendió.
Clara, sorprendida:
—¿Te vas a comprometer? ¿Con el Señor Molina?
Mónica asintió:
—Sí, exactamente.
—¡Felicidades!
—¡Enhorabuena!
Todos comenzaron a ofrecer sus felicitaciones.
Mónica mostró una leve timidez:
—Luego vengan todos, ¿sí?
—¡Por supuesto que iremos!
—¡Claro que sí!
Carolina en