¿Cómo iba a acostumbrarse su hermana, con ese carácter tan alegre y hablador, a vivir en un sitio así?
Al recordar aquellos años...
El puño de Andrés se apretó hasta temblar levemente.
***
En Monteya.
El día del viaje de negocios, Valeria no viajó con el equipo de la empresa, sino con Eduardo Castro, quien también tenía asuntos que atender allí.
Mientras esperaban para abordar, los empleados de Inversiones Luz notaron a Valeria.
—¿Eh? ¿Es la Señorita Herrera? ¿Y el de al lado es el Señor Castro?