—Si te lo regala, acéptalo. Si va a ser tu novio, al menos que tenga un poco de sinceridad.
A Vicente le molestaba mucho lo de la Señora Castro. Valeria guardó silencio.
***
Residencia de la familia Castro.
En ese momento, la atmósfera estaba algo tensa.
El Señor Castro y el abuelo Castro tenían expresiones particularmente serias.
La Señora Castro permanecía en silencio. Eduardo, sentado en el lugar principal, miraba a su madre.
—Mamá, ¿qué quieres decir con esto?
La Señora Castro respiró hond