-No me gusta ir sin acompañante - se aventuró a decir evaluando su reacción. - Es una mierda.
-Yo también estoy invitada, como es lógico - respondió viendo sus intenciones. - Un acompañante suele ser alguien sin invitación.
-Tú lo has dicho, suele ser, pero si vamos juntas es lo mismo - se acercó levemente. - Di que sí.
-Voy con Gadel, ya lo hablamos anoche.
Había sentido muchas veces a lo largo de su vida ganas de matar a su hermano, la mayor de ellas cuando con dieciocho años