-Es una historia graciosa en verdad - carraspeó Miranda viendo cómo ninguno de los dos chicos parecía saber qué decir. - Fue hace unos años, aún no vivíamos juntos, pero éramos amigos, estábamos en la universidad y Ricardo alquiló una furgoneta para ir a la playa...
-Esa furgoneta sí funcionaba bien - añadió Ricardo como si eso tuviese relevancia para la historia que se estaba inventando Miranda.
-El caso es que no teníamos mucha confianza, al menos Juan con nosotros y no nos dijo nada