-Yo qué coño sé, si tampoco entiendo una mierda de lo que estoy escribiendo - soltó el bolígrafo de golpe, totalmente hastiada y mirando el folio como si fuese la persona que más odiaba sobre la faz de la tierra. - Es más fácil si le hago un dibujo, quizás el emoticono del WhatsApp con las piernas abiertas.
-Sharon no existe ese emoticono.
-Recuérdame demandar a la compañía de WhatsApp por no saber expresar bien nuestras emociones con emojis.
-Ya estás entrando en tu modo reina del