Todos la saludaban al llegar como si fuese una compañera más y es que en el bufete Lawtorm todos conocía a Cristina mucho antes de conseguir su reciente puesto de CEO gracias a su amistad con Sharon. Nadie la trataba con más admiración que antes al verla, no como en otros lugares que se quedaban observándola como si tuviesen a una estrella de cine justo enfrente, esa constancia de seguir siendo <
> le gustaba bastante. También había que añadir que para este séquito de abogados, la