Cogió la taza de Cristina y pegó un largo sorbo con la mirada colérica hacia la pared, como si ahí estuviese Gabriel. La CEO miró la que ahora sería su taza, viendo el humo salir sabiendo perfectamente que Sharon debía haberse abrasado la boca pero no parecía con intenciones de demostrarlo.
-Hace años que ya os llevabais bien.
-Eso pensé, pero no contaba con que mi hermano es un maldito caracol y en vez de traer la casa acuestas lleva todo su odio por mí a todas partes - masculló y Cris